I came for a retreat. I left with something I didn’t know I needed.
Me ha llevado unos días entender cómo poner esta experiencia en palabras, porque llamarla simplemente "retiro" no me parece suficiente.
Cuando llegué, pensaba que sabía por qué estaba allí. Quería salir de mi zona de confort, desconectar de mi vida normal y darme algo de espacio para pensar. Lo que no esperaba era cuánto me haría esta experiencia mirarme a mí misma, mi vida, todo lo que he conseguido y, sobre todo, lo que realmente quiero a continuación.
Soy alguien que siempre está en movimiento. Trabajando, logrando, planeando el siguiente objetivo, asumiendo responsabilidades y siendo fuerte para todos los que me rodean. Bajar el ritmo, soltar el control y permitirme ser vulnerable no me sale de forma natural.
Y de alguna manera, Nico y Chiara crearon un espacio en el que pude hacer exactamente eso.
Pero lo que hizo tan especial esta experiencia no fueron solo las sesiones. Fue todo lo que las rodeaba.
La motivación de la mañana que marcaba la energía del día. La clase de yoga que nos devolvía al momento presente. Nadar juntos. Las conversaciones que empezaban durante una sesión y continuaban durante horas después porque ninguno quería que terminaran.
Y a veces era algo tan sencillo como que Nico te diera un abrazo por la mañana. Un gesto tan pequeño, pero en ese entorno hasta las cosas más pequeñas parecían significativas.
Luego estuvo la noche de karaoke... absolutamente inolvidable. 😂❤️ Cantar, bailar, reír y ver a todo el mundo soltarse por completo es uno de esos recuerdos que me harán sonreír al instante cada vez que piense en esta semana.
Y la gente... sinceramente, la gente fue uno de los mayores regalos de esta experiencia.
Llegamos como completos desconocidos, pero en cuestión de horas algo cambió. Los muros cayeron, las conversaciones se volvieron reales y, de alguna manera, parecía que nos conocíamos desde hacía años.
Cada persona que conocí me hizo pensar en algo de otra manera. Escuchar sus historias, sus miedos, sus ambiciones y sus perspectivas me hizo cuestionarme aún más cosas sobre mí misma. Algunas de las conexiones más profundas ocurrieron en realidad después de las sesiones: sentados juntos por la villa, hablando de lo que había surgido, continuando conversaciones, riendo, compartiendo historias o simplemente estando ahí los unos para los otros.
La villa se convirtió en nuestro pequeño mundo.
Durante esos pocos días, todo lo de fuera casi desapareció. Creamos nuestras propias rutinas, nuestras propias bromas, nuestros propios momentos y esta extraña familia formada por gente que apenas se conocía unas horas antes.
Uno de los momentos más cercanos a mi corazón fue cocinar una cena marroquí para todos.
Soy chef, así que cocinar normalmente es mi trabajo, mi responsabilidad y una parte enorme de mi identidad. Pero esa noche fue completamente distinto. No estaba cocinando como Jefa de Cocina. Simplemente estaba compartiendo un trozo de mí misma, de mi cultura y de mi historia con personas con las que me había encariñado de verdad.
Ver a todos alrededor de la misma mesa, comiendo, riendo y compartiendo ese momento juntos significó mucho más para mí de lo que esperaba.
Y creo que eso representa perfectamente lo que crearon Nico y Chiara.
Momentos que desde fuera pueden parecer sencillos pero que significaban algo mucho más profundo cuando estabas allí.
Llegué pensando que necesitaba respuestas.
Me fui dándome cuenta de que quizá lo que necesitaba eran mejores preguntas.
Volví a casa con nuevas amistades, nuevas perspectivas, una energía completamente distinta y esta sensación muy fuerte de que algo dentro de mí ha cambiado.
Nico y Chiara, gracias por vuestra energía, honestidad y cuidado. Gracias por crear un lugar donde era seguro ser vulnerable, cuestionarnos, reírnos de nosotros mismos y simplemente ser nosotros mismos.
Y gracias por reunir a este increíble grupo de seres humanos. De verdad creo que conocerlos fue parte de la experiencia que necesitaba.
Todavía no sé exactamente adónde me llevará todo lo que descubrí durante esta semana.
Pero por una vez, no necesito saberlo. Solo tengo ganas de descubrirlo.
Algunos viajes los recuerdas por el lugar al que fuiste.
Este lo recordaré por la gente que conocí, las conexiones que creamos, la versión de mí misma que llegó... y la versión de mí misma que volvió a casa. ❤️ Nos vemos pronto en Tulum 🤣🤣🤣
It has taken me a few days to understand how to put this experience into words, because calling it simply a “retreat” doesn’t feel enough.
When I arrived, I thought I knew why I was there. I wanted to step outside my comfort zone, disconnect from my normal life and give myself some space to think. What I didn’t expect was how much this experience would make me look at myself, my life, everything I have achieved, and most importantly, what I actually want next.
I’m someone who is always moving. Working, achieving, planning the next goal, taking responsibility and being strong for everyone around me. Slowing down, letting go of control and allowing myself to be vulnerable doesn’t come naturally to me.
And somehow, Nico and Chiara created a space where I could do exactly that.
But what made this experience so special wasn’t only the sessions. It was everything around them.
The morning motivation that set the energy for the day. The yoga class that brought us back into the moment. Swimming together. The conversations that started during a session and continued for hours afterwards because none of us wanted them to end.
And sometimes it was something as simple as Nico giving you a hug in the morning. Such a small gesture, but in that environment even the smallest things felt meaningful.
Then there was the karaoke night… absolutely unforgettable. 😂❤️ Singing, dancing, laughing and seeing everyone completely let go is one of those memories that will instantly make me smile whenever I think about this week.
And the people… honestly, the people were one of the greatest gifts of this experience.
We arrived as complete strangers, but within hours something shifted. The walls came down, conversations became real, and somehow it felt like we had known each other for years.
Every person I met made me think about something differently. Hearing their stories, their fears, their ambitions and their perspectives made me question things about myself even more. Some of the deepest connections actually happened after the sessions — sitting together around the villa, talking about what had come up, continuing conversations, laughing, sharing stories or simply being there for each other.
The villa became our little world.
For those few days, everything outside almost disappeared. We created our own routines, our own jokes, our own moments and this strange little family made up of people who had barely known each other hours before.
One of the moments closest to my heart was cooking a Moroccan dinner for everyone.
I’m a chef, so cooking is normally my work, my responsibility and a huge part of my identity. But that evening felt completely different. I wasn’t cooking as a Head Chef. I was simply sharing a piece of myself, my culture and my story with people I had grown genuinely close to.
Seeing everyone around the same table, eating, laughing and sharing that moment together meant far more to me than I expected.
And I think that perfectly represents what Nico and Chiara created.
Moments that might look simple from the outside but meant something much deeper when you were there.
I arrived thinking I needed answers.
I left realising that maybe I needed better questions.
I came home with new friendships, new perspectives, a completely different energy and this very strong feeling that something inside me has shifted.
Nico and Chiara, thank you for your energy, honesty and care. Thank you for creating a place where it felt safe to be vulnerable, to question ourselves, to laugh at ourselves and simply be ourselves.
And thank you for bringing together this incredible group of human beings. I genuinely believe that meeting them was part of the experience I needed.
I still don’t know exactly where everything I discovered during this week will take me.
But for once, I don’t need to know. I’m just excited to find out.
Some trips you remember because of where you went.
This one I’ll remember because of the people I met, the connections we created, the version of myself that arrived… and the version of myself that came home. ❤️ See you soon in Tulum 🤣🤣🤣