One month in a small Italian village that felt like a dream
Un mes en un pequeño pueblo italiano que parecía un sueño...
Me uní a un increíble retiro de Nómadas Digitales con Eatinerant donde los desconocidos se hicieron amigos y los amigos se hicieron familia. Compartimos habilidades, hicimos sesiones de mastermind con aperitivos de spritz y risitas. Nos unimos por la comida, muuuucha comida, risas interminables y charlas nocturnas.
Desde clases de cocina y explorar pueblos medievales hasta darnos un chapuzón en piscinas de agua caliente, cada experiencia fue una oportunidad para aprender, crecer y conectar a un nivel más profundo. Me abrí, encontré confianza y abracé cada parte de mí misma de formas que nunca esperé.
Cuesta decir adiós, pero este tiempo juntos siempre tendrá un lugar especial en mi corazón. Eternamente agradecida por cada momento, cada sonrisa, cada lección. Brindo por aferrarnos a estos recuerdos y por un bonito "hasta luego". ❤️
One month in a small Italian village that felt like a dream...
I joined an incredible Digital Nomads retreat with Eatinerant where strangers became friends, and friends became family. We shared skills, held mastermind sessions over aperitivos with spritz and giggles. We bonded over food, sooo much food, endless laughter and late-night talks.
From cooking classes and exploring medieval villages to dipping into hot water pools, every experience was a chance to learn, grow, and connect on a deeper level. I opened up, found confidence, and embraced every bit of myself in ways I never expected.
It’s hard to say goodbye, but this time together will always hold a special place in my heart. Forever grateful for every moment, every smile, every lesson. Here’s to holding onto these memories and to a beautiful ‘see you later’. ❤️